Tu mirada caliente
me cautivó rápidamente hacia tí.
Mi alocado corazón
latía lentamente ante la soledad
de no tenerte.
Mis manos aún sabiendo que le perdía
tuvieron esperanza
y siguieron queriéndole
hasta el fin de los días.
Laura Fernández y Marta Astals
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada